Cómo proteger la información de tu empresa de las amenazas virtuales

El robo de información y las filtraciones son una de las amenazas que atacan a las empresas, desde PYMES hasta grandes multinacionales. A continuación tienes algunos consejos para proteger tu información digital de estas amenazas. Porque la información de tu empresa vale mucho, merece la pena protegerla.

Dentro de las amenazas virtuales tenemos que contemplar mucho más que los virus. Actualmente existe un creciente porcentaje de robos de información o filtraciones que afectan, sobre todo, a las pequeñas y medianas empresas, cuya seguridad no está tan especializada como la de las grandes compañías.

El objetivo de la fuga o robo de información es utilizarla maliciosamente para generar pérdidas a la empresa. Un caso curioso es el de la compañía Sony que, a pesar de tratarse de una gran multinacional experta en seguridad, sufrió pérdidas por encima de los 2,000 millones de dólares debido a una serie de episodios de hackeo en su red PlayStation durante el 2011.

Si las grandes empresas no se libran, puede parecer imposible que las PYMES adquieran protección suficiente. Entonces ¿qué podemos hacer para proteger nuestro negocio de los hackers? En primer lugar, contar con un técnico informático experto que pueda ofrecerte la mejor solución para tu empresa. Será él quien te indique qué programas antivirus, cortafuegos y similares protegerán mejor tu información. Haz un baremo del valor que tiene tu información para ti y elige un sistema de protección acorde con tu estimación.

Además, es recomendable que siempre dispongas de una copia de seguridad de todos tus archivos, para evitar la pérdida de los mismos en medio de un ataque o mediante la infección de un virus. Crear contraseñas seguras y cambiarlas con regularidad hace más difícil el acceso a tus datos por medio de terceros. Procura además que cada equipo tenga un usuario y contraseña para detectar fugas de información más fácilmente.

Trabajar en un ordenador que no tenga conexión a Internet y en el que no se introduzca información por medio de ningún dispositivo al que no se le haya pasado un antivirus antes, en una forma sencilla y eficaz de guardar tus datos más importantes, aunque quizás no resulte del todo cómodo. También puedes limitar la conectividad incorporando controles de navegación, de forma que existan barreras para conectar con los sitos de alto riesgo potencial.

Y por último, mantén informados a tus empleados sobre los riesgos que existen. Establece políticas claras sobre el uso de Internet y argumenta adecuadamente los motivos para realizar una navegación responsable, de forma que también ellos se impliquen en la lucha contra los robos de información y las fugas.

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